Dos deslumbrantes veleros hacen escala hoy en el puerto de Alicante

A primera hora atracaban en la Terminal de Cruceros de Alicante dos imponentes veleros de la compañía Sea Cloud Cruises. El Sea Cloud, un crucero de vela de cuatro mástiles inicialmente construido como yate privado, que posteriormente sirvió como barco meteorológico para la Guardia Costera de los Estados Unidos y la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial; y el Sea Cloud II, un majestuoso buque de tres palos de excelente navegación y carácter tranquilo, cuya silueta evoca épocas pasadas.

La historia del Húsar V, nombre original del Sea Cloud, se remonta a 1929, cuando el magnate neoyorquino E.F. Hutton regala este espléndido yate de recreo a su esposa, la empresaria y heredera de un emporio de cereales para el desayuno, Marjorie Merriweather Post. Hutton encargó el navío a los astilleros alemanes Krupp.

Cuatro años más tarde, la pareja se divorcia quedándose ella con el barco y rebautizándolo como Sea Cloud. Merriweather vuelve a casarse, en esta ocasión con un diplomático, convirtiéndose el Sea Cloud en embajada y misión comercial oficiosa de Estados Unidos por todo el mundo. Era habitual encontrar a bordo de este buque a celebridades, diplomáticos y millonarios a principio de los años 40.

Terminada la misión diplomática y tras el ataque japonés a Pearl Harbor, la propietaria cede temporalmente el barco a la Guarda Costera de los Estados Unidos, pasando a llamarse IX-99. El buque fue transformado cambiando sus mástiles y mobiliario de lujo por detectores submarinos y equipos de observación meteorológica.

Finalizada la II Guerra Mundial, Marjorie Merriweather invierte una pequeña fortuna en devolver el Sea Cloud a su aspecto original, pero en 1955, a punto de un nuevo divorcio, decide venderlo a su amigo y dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo, que lo rebautiza como Angelita en honor a una de sus hijas. En 1961 Trujillo es asesinado y la familia huye del país en el velero, que fue interceptado por el gobierno y adjudicado posteriormente a la Armada Dominicana, que nunca logró encontrarle una misión real a la embarcación.

Tras cambiar de propietario un par de veces más, finalmente recae en manos de un grupo de empresarios amantes del mar que llevaron el Sea Cloud al astillero donde se construyó para devolverle su aspecto inicial y convertirlo en un exclusivo velero de cruceros con capacidad para 64 pasajeros y una tripulación de 60 personas.

Posteriormente, la compañía construiría un segundo buque: el Sea Cloud II, que también nos visita hoy. Un velero de 117 metros de eslora y tres mástiles, que fue construido en los astilleros asturianos de Gondán en 2001. Con una capacidad para 96 pasajeros y 63 tripulantes, el Sea Cloud II es uno de los buques con pasajes más exclusivos del mundo.