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Nada puede decirse con absoluta certeza sobre el Puerto de Alicante en la antigüedad clásica. La primera noticia documentada es de 1271, en que el rey Alfonso X El Sabio lo declara Puerto de Castilla en el Mediterráneo, en el sentido de señalar el lugar de la costa marítima donde habrían de recaudarse, en el futuro, todos los derechos reales obligatorios proveniente de las transacciones comerciales.El puerto, como obra de ingeniería, un espigón de piedra entrado en el mar, no empezará a construirse hasta 1476 y, debido al coste que estos trabajos comportan, el rey Juan II asignó las tres cuartas partes del derecho de ancorage (o del muelle, como más tarde se llamará para tal fin, perdurando este tipo de concesión hasta 1740, en que se le confiere diferente destino. Durante los años 1571, 1572 y 1576 son varias las ocasiones en que la ciudad recibe órdenes de Felipe II de continuar con la obra del muelle y da instrucciones concretas de cómo debe seguirse y qué materiales deben emplearse. La idea que transmite es proporcionar abrigo a los barcos de guerra y de mercancías que llegan hasta el puerto, y plantea construir un brazo adicional o contramuelle a determinada distancia del dique existente, pero sin precisarla. Posteriormente, las obras estuvieron prácticamente paradas durante más de dos siglos, hasta que en 1688 se configura el emplazamiento definitivo del contramuelle, aceptándose el arranque propuesto por el ingeniero militar Pedro Valero. Su coste lo evalúa en 90.000 ducados. |
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